
A veces no les prestamos atención a nuestros sueños, los descuidamos y no contribuimos a que se cumplan.
Si deseamos algo fuertemente con todo nuestro ser y confiamos en que se hará realidad, es muy probable que lo consigamos. A algunas personas les da vergüenza reconocer que tienen sueños pero, ¿qué tiene de malo soñar? Es algo completamente natural que nos hace crecer como personas y distinguirnos de los demás.No dejemos de soñar, pero tampoco vivamos soñando. Apostemos a los sueños y vayamos por ellos.